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Precios bajo demanda

Introducción

Los precios bajo demanda están diseñados para ofrecer a los usuarios la flexibilidad de acceder a recursos computacionales sin compromisos a largo plazo ni costos iniciales. Este modelo de precios es ideal para usuarios que necesitan potencia de cómputo según sea necesario, ya sea para proyectos a corto plazo, cargas de trabajo variables o demandas de procesamiento impredecibles.

Estructura de facturación de los precios bajo demanda

Incluye “recursos de cómputo” y “recursos de almacenamiento”; puedes ver los detalles de facturación en Explorador de facturación.

1. Recursos de cómputo

Costo = Precio unitario de la instancia × Duración de facturación × Número de tarjetas
  • La duración de facturación se calcula con precisión de segundos y se liquida por hora;
  • Puedes ver los precios unitarios de varias especificaciones de instancia en Explorador de instancias GPU;
  • La hora de inicio de facturación es cuando la instancia se crea correctamente y entra en el estado pulling, y la hora de finalización de facturación es cuando la instancia se detiene.

2. Recursos de almacenamiento

Ventajas de los precios bajo demanda para diferentes escenarios

  • Proyectos a corto plazo: Para proyectos con una duración limitada, los precios bajo demanda te permiten alinear tus costos de cómputo con el cronograma del proyecto.
  • Cargas de trabajo variables: Si tus cargas de trabajo fluctúan, los precios bajo demanda ofrecen la flexibilidad de escalar hacia arriba o hacia abajo según sea necesario sin incurrir en costos fijos.
  • Pruebas y desarrollo: Para probar nuevas aplicaciones o desarrollar código, los precios bajo demanda ofrecen una forma rentable de acceder a los recursos de cómputo necesarios sin compromisos financieros a largo plazo.
Última modificación el 15 de mayo de 2026